La iglesia tiene su fundamento y origen en la acción creadora, redentora y santificadora de Dios. En este sentido, es Dios quien la sostiene de acuerdo a su soberana voluntad. Sin su llamado a la fe, sin su Bautismo -invitación a hacer parte de Su pueblo- y sin su sostenimiento permanente a través del Espíritu Santo, la iglesia no sería iglesia.
¿Cómo se explica teológicamente, entonces, la tarea de abordar como iglesia el desafío de su sustento? Lea más…con-confianza-en-el-porvenir.doc
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